jueves, 21 de agosto de 2008

6. Soñar arregla muchas cosas...

Había llegado el día en el que mi amor de toda la vida se casaba, y no conmigo, sino con su prometido. Me había destrozado el corazón, y daban ganas de viajar a lugares lejanos para dejarlo pasar, pero no para olvidar.

Tras la boda, ella y yo decidimos escaparnos, dejar la boda, no pensar en nadie, viajar muy lejos. Había llegado el final de esa boda, y el empiece de un amor que nunca terminaría. Si luchas se cumple, te lo digo yo. Y sino en sueños todo se arregla.

Y en sueños soñé con ella toda esta historia...

Relatos cortos -- Luis

No hay comentarios: